Historia

Viva la historia en un Convento del siglo XVII

Un viaje por nuestra historia

El antiguo convento
Los nobles muros del Hotel Don Paco, su portada de solemne belleza y la nave principal de la espaciosa capilla, hoy convertido en comedor, con sus elevados y esbeltos arcos, han vivido múltiples vicisitudes desde su lejana construcción, allá por 1660, hasta la actualidad. El convento fue proyectado por el arquitecto cántabro Ignacio de Cajigal, autor, años antes, de la Capilla de Santa Bárbara de la Catedral de Oviedo; dicha capilla se considera la primera obra puramente barroca de Asturias.
Si esos muros pudieran hablar, relatarían primero la fe y el empeño de su fundadora, la reverenda madre María de Santo Tomé, cuya vida aparece recogida como ejemplar en su biografía impresa. Se lamentarían amargamente por la ocupación francesa: en febrero de 1810, el comandante Guillot, al servicio del general Bonet, instaló en el edificio el cuartel de los invasores, obligando a las monjas a refugiarse en el cerrado valle de Ardisana. Llorarían asimismo la expulsión de las religiosas por las leyes desamortizadoras el 13 de noviembre de 1868, y sonreirían al recordar las travesuras y desventuras de los numerosos estudiantes que, desde 1873, pasaron por las aulas del Colegio de la Encarnación.
Antiguo edificio histórico con fachada y árboles en blanco y negro.
En el antiguo refectorio, grabada en rojo sobre la piedra del dintel de la chimenea, sorprende al viajero esta frase:

“Si cierras la puerta a todos los errores, dejarás fuera la verdad”

Lo cierto y curioso es que la cita del poeta y filósofo bengalí Rabindranath Tagore hubiera sido muy del gusto del propio Agustín, que en sus tiempos se las tuvo tiesas con Pelagio, un asceta irlandés, grande y fuerte como una montaña, que afirmaba que, dado que sabemos lo que está bien y lo que está mal, hacer lo que tenemos que hacer depende solamente de nuestra voluntad. San Agustín se reveló contra esta doctrina – que, a nosotros, hombres y mujeres del sXXI nos parece, sin embargo, tan válida- afirmando que la condición humana es el error, que está en nuestra naturaleza el caernos, que el mérito está en que nos levantemos y que, la perfección, solo puede llegar por la gracia. 

“TOMA Y LEE”

El mandato, repetido dos veces “tolle, lege; tolle, lege”, remarcando su condición imperativa, permanece como lema del escudo de la cúpula principal de la iglesia del antiguo convento de Agustinas s XVII (hoy Hotel Don Paco) Siguiendo esa voz, San Agustín iniciaría un camino – en la búsqueda del verdadero conocimiento y la sabiduría- cuyos frutos seguimos recogiendo hoy. No muchos años después, San Benito de Nursia continuaría su obra sentando las bases del monacato occidental, gracias al cual, no solo se transmiten y conservan el pensamiento y la cultura clásicas, sino que estos son vivificados y humanizados con el mensaje de fraternidad y esperanza universales del cristianismo. Estamos ante el nacimiento de la gran civilización occidental.
Calle antigua con edificios clásicos y algunas personas caminando.
Mucho se esforzaron los indianos benefactores de Llanes y su alfoz para que el desamortizado convento de agustinas pudiera ser un excelente colegio. Estos aventureros, que se había tirado al mundo con una mano delante y otra detrás, sin más escuela que el duro trabajo en el campo con las cabras y las vacas, conocían bien el valor de la educación. Todo está en los libros, decían. Conocedores de los caprichos de la diosa fortuna, cuyos reveses les llegaban implacables en forma de huracanes, terremotos, revoluciones y balaceras, sabían que la posesión más preciada es aquella que no te pueden quitar ni arrebatándote la vida. Son el conocimiento y la verdad quienes nos hacen libres.
A lo largo de su azarosa existencia, este vetusto y noble edificio ha sido convento, cuartel y colegio; hoy, convertido en un confortable hotel, ofrece su historia y su encanto al viajero.
Un hombre con bigote en una foto en blanco y negro, vistiendo traje formal.
Retrato de un hombre con uniforme militar y medallas.

General Bonet, militar y líder histórico, reconocido por su trayectoria y compromiso con la defensa y organización de su época, dejando un legado de disciplina y servicio que perdura hasta hoy.

Faustino Sobrino Díaz

Llanes (Asturias), 15.II.1827 – México, 13.IX.1884. Emigrante, empresario y filántropo, junto con sus hermanos, Nemesio y Sinforiano, fue el principal mecenas para la fundación del Colegio de la Encarnación. También fundaría un asilo en el mismo Llanes para que los “indianos de maleta al agua” no pasaran sus últimos días lejos de su tierra y/o en la indigencia.

Un restaurante en el corazón de la historia

La capilla barroca, diseñada por Ignacio de Caxigal, alberga nuestro restaurante, un espacio donde la historia y la elegancia se funden con la tranquilidad. A este escenario único se suma una acogedora terraza, perfecta para disfrutar de la gastronomía en un ambiente relajado y lleno de encanto en la Villa de Llanes.